Hemos recibido este correo electrónico por parte de un ciudadano:
Me dirijo a esa organización como bejarano de bien, aunque nadie es perfecto, pero esto clama al Cielo. A mediados del mes de abril del año en curso el Ayuntamiento de Béjar contrató a varias personas (mujeres y hombres) provenientes del paro, como trabajadores a prestar sus servicios de peones de la construcción de edificios, a tiempo parcial con una duración hasta mediados del mes de octubre de 2015. Según el contrato la realización de la obra o servicio se concreta exactamente en reparación de aceras en vías públicas de la localidad, y dicho servicio contratado está subvencionado por la Junta de Castilla y León según Resolución de 27 de Febrero de 2015, del Presidente del Servicio Público de Empleo de Castilla y León, por la que se concede una subvención directa como apoyo a la contratación temporal de desempleados.
Los trabajadores indicados, desde el inicio de su servicio hasta después de finalizados los comicios de las últimas elecciones autonómicas y locales, realizaron trabajos de pintura de señalización de tráfico sobre el pavimento de diferentes calles de la localidad.
Hasta ahí todo medio normal, pero hace aproximadamente un mes, indicados trabajadores prestan su servicio en la demolición y desescombro del edificio en ruinas de la antigua fábrica textil Hispano Textil conocida en Béjar como paraje La Tesa, sita en el camino existente entre la calle De la Alameda Hermanos Muñoz y el río Cuerpo de Hombre, al final de dicho camino, al parecer para una próxima ubicación del recinto ferial para las fiestas del mes de Septiembre próximo-venidero.
Dicho lugar de trabajo, insalubre de por sí, comprende gran cantidad de basura, ruinas, socavones, tabiques y techos que se desprenden, hierros oxidados, cristales rotos, restos de productos químicos y amianto, jeringuillas y en general diversos materiales peligrosos por el roce o inhalación. Estos trabajadores carecen y por lo tanto no usan los recursos de protección e indumentaria correcta, tales como casco para la cabeza, gafas y guantes de protección, máscaras, botas, botellas de agua, etc., creyendo que por lo tanto el Ayuntamiento está incumpliendo las Normas más básicas sobre Riesgos laborales y sufren a diario riesgo para su físico y peligro para su salud, algunas de estas personas incluso su calzado son unas simples zapatillas. Hoy mismo una trabajadora interesa de un empleado del ayuntamiento, que al parecer ejerce como encargado sin tener el cargo o vigilante o controlador de los peones, unas gafas de protección al estar quitando unos azulejos con zincel y martillo y les salta hacia los ojos y cara diverso resto de azulejos tales como esquirlas de los mismos, dicho señor solo respondió de forma descortés.
A veces dichos trabajadores durante la realización de sus cometidos de desescombro y similares sufren diversas incidencias tales como esquirlas de restos en los ojos que “solucionan” por sí mismos, una de ellas que recientemente sufrió una hipotensión asistida en el Servicios de Urgencias del hospital de Béjar después otra que se le introdujo minio en un ojo (tetrósido de plomo) cuando aplicaba este producto para proteger los metales de la corrosión siendo atendida en el servicio de urgencias del hospital de Béjar y en la correspondiente Mútua, amén todo ello de la insalubridad e inhalaciones del polvo contaminante proveniente durante mencionados trabajos.
Los hechos descritos se refiere al grupo de peones y dos albañiles que desarrollan sus cometidos en el interior del edificio o nave descrito, existiendo otros grupos de trabajadores en el exterior.
Estas graves circunstancias fueron puestas en conocimiento de la Inspección de Trabajo de Salamanca por un particular ajeno a la obra y al ayuntamiento sin que hasta la fecha se sepa nada al respecto. Es penoso observar a estas "pobres" personas lo que son capaces de aguantar por un sueldo ridídico, pero quizás es aún más grave que una Institución como es el Ayuntamiento de Béjar incurra en estos muy graves incumplimientos.
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