Comisiones Obreras de Salamanca, gracias al contenido del informe “La población salmantina de origen extranjero. Una perspectiva sindical”, desmonta los mitos y prejuicios existentes sobre la ‘invasión de extranjeros’. Su presentación pone de manifiesto una realidad totalmente distinta a la que hay en el ideario común.
Según estos datos, la provincia de Salamanca cuenta con una población extranjera empadronada de 12.168 personas, el 3,62% del total, que es de 335.810 habitantes. A esa cantidad de población extranjera habría que sumar las cifras de ‘ilegales’ o no registrados, que, como es obvio, se desconocen, aunque suponen “una considerable mano de obra ilegal”.
La mitad de esta población se asienta en el medio rural, sobre todo en el alfoz de la capital, Ciudad Rodrigo, Guijuelo, Béjar y Peñaranda de Bracamonte. Además, un dato muy importante, la media de edad es de 34,4 años, cuando la media salmantina está en los 47,9 años. Esto, explica Pérez, supone “una revitalización importante en los pueblos de acogida, sobre todo teniendo en cuenta la despoblación y el envejecimiento que están sufriendo”.
“Tendemos a pensar que la población más numerosa es la que proviene de África o Sudamérica, quizá porque los rasgos físicos nos resultan más llamativos y no nos pasan desapercibidos”, explica Angélica Gutiérrez. Sin embargo, la más numerosa es la que proviene de la Unión Europea, Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein, con 7.088 personas. Los países que más población aportan son los limítrofes, Francia (1.990), Portugal (1.698) y Marruecos (1.779). En el caso de Portugal se nota la influencia en las poblaciones situadas cerca de la frontera y alrededor de la autovía que comunica con Salamanca.
Si tenemos en cuenta la ocupación laboral, la población activa extranjera es tan solo del 4,1%, mientras que la española es del 95,9%, mientras que la tasa de paro de los extranjeros es del 27%, y la de los españoles del 17%.
La mayoría de las personas extranjeras están dadas de alta en el Régimen General de la Seguridad Social (2.636 personas), sobre todo en Hostelería (555) y Comercio (328). La población femenina extranjera es más estable que la masculina en cuanto a la tasa de paro, debido a que las mujeres ocupan los puestos de trabajo peor remunerados y con peores condiciones y por eso no son tan prescindibles y se pueden mantener trabajando. “Pero no nos equivoquemos, las tasas de paro femeninas son más altas que las masculinas”, puntualiza Angélica Gutiérrez.
“Eso sí, para no variar”, según Emilio Pérez, “los contratos temporales suponen el 91,45% del total, pero nada tienen que ver con el número de personas contratadas, si no que una misma persona puede encadenar varios contratos”. Si la población extranjera tiene contratos laborales de muy corta duración, ocupando las categorías inferiores y peor remuneradas, “es lógico pensar que las prestaciones que reciben por desempleo también son cortas y de escasa cuantía”, aseguran desde CCOO. De las 1.733 personas demandantes de empleo en 2015, sólo 620 recibieron algún tipo de prestación por encontrarse en desempleo.
Frente a esta situación, desde CCOO de Salamanca se han presentado diversas actuaciones para mejorar las condiciones de vida, no sólo de la población extranjera. Así, apoyando la entrada y asentamiento de la población extranjera. Como también promover la Gestión de la Diversidad en el entorno laboral. Facilitar el acceso a la formación, asesoramiento en derechos y obligaciones laborales, garantizar la igualdad en el acceso a las ayudas y a la reinserción laboral y, finalmente, educar en el respeto a la diversidad en todas las etapas educativas y hacer visible la multiculturalidad.
Comentarios