
Primero fueron las manualidades, con las que grandes y pequeños tenían una forma de ocupar su tiempo libre y hacer algo productivo. Con la llegada de Internet, los blogs y manuales de decoración se convirtieron en fuente de inspiración para que miles de personas pudieran convertir cajas de zapatos en muebles de escritorio, CD’s usados en mosaicos decorativos y un montón de cosas más. Hoy, el DIY también está presente en el bricolaje y las reparaciones, de modo que no es necesario ser un profesional para realizar determinadas tareas. Veamos algunas de ellas.
Una nevera que no se enciende cuando la puerta se abre o una lavadora que pierde agua por la junta hoy son problemas con los que casi todo el mundo se atreve. Entre las páginas que explican cuáles son los fallos más habituales y las que permiten comprar los elementos que hacen falta para solucionarlo, quien más y quien menos tiene la oportunidad de convertirse en el “manitas” de la casa.
Hoy es más fácil que nunca comprar piezas para aparatos de aire acondicionado, instalarlas y disfrutar de un verano más fresco o un invierno menos crudo sin tener que llamar al técnico, por ejemplo. A no ser que se trate de una avería de importancia, en la que es evidente que se necesita la experiencia de un profesional.
Hacer una separación decorativa en el comedor con bloques de cristal, un mueble de placas de yeso o incluso cambiar el suelo de la cocina son otros de los proyectos DIY que están cada vez más generalizados.
Hay quien comenzó retirando una baldosa rota y hoy es capaz de levantar un muro o alicatar la terraza tan solo con manuales que detallan en profundidad cómo hacerlo adecuadamente. También en esto hay límites, ya que si se piensa hacer algo que afecte a la estructura, no es bueno llevarlo a cabo sin un estudio previo. Estudio que solo pueden hacer quienes tienen conocimientos avanzados, como arquitectos Terrassa. Además de que determinadas tareas no se pueden acometer sin un permiso y la garantía de un profesional.
Una de las obras domésticas más habituales, sobre todo de cara al verano porque apetece disfrutar al aire libre de la compañía de familiares y amigos, son las barbacoas de ladrillo, que algunas veces se pueden comprar en kit y otras hacerlas por nuestra cuenta. El resultado es un sitio donde cocinar en el jardín y decorar a la vez.
Si la mayoría de las páginas de manualidades que hay hoy tienen montones de vídeo en los que explican de forma gráfica cómo hacer cada uno de los proyectos, los canales de vídeo sobre bricolaje y reformas están también a la orden del día. Hoy se pueden ver tutoriales en los que se enseña a cambiar un automático, localizar una avería eléctrica o realizar reparaciones de fontanería con resultados satisfactorios. Solo visita el canal de Youtube adecuado y encontrarás todo lo que te hace falta para hacer los trabajos.
Si tienes suficiente paciencia, y un poco de valor para atreverte a hacerlo, puedes disfrutar de la satisfacción de hacer las cosas por tus propios medios. Incluso algunas que puede que nunca imaginaste que podrías realizar, como reparar averías.
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