Las grandes compañía telefónicas no siempre respetan las condiciones de los contratos firmados con sus clientes, pero saben como hacerlo para no les cause grandes prejuicios. De hecho, la Oficina del Consumidor acumula grandes cantidades de denuncias a estas compañías y los usuarios se han unido en asociaciones y plataformas como la Unión de Consumidores para hacer valer sus derechos en los casos de abusos.
Pero las compañías están blindadas y tienen copado el mercado de las telecomunicaciones en España y si bien los usuarios pueden reclamar y hasta ganar algún caso, estos grandes titanes siguen teniendo la sartén por el mango.
Al albur de la crisis, las grandes compañías telefónicas que se resumen en Movistar, Orange y Vodafone empezaron a bajar las tarifas para tratar de no perder clientela. Había algo tan compasivo como irritante en aquellas campañas publicitarias de hace unos años en donde se trataba de dar un mensaje de adhesión a sus clientes en los malos momentos que las llevaba a replantearse el precio de sus tarifas y bajarlas. Pero con crisi o sin crisi los precios de las llamadas han bajado en los últimos cinco años de forma espectacular y hoy mismo se paga una cuarta parte del precio de las llamadas según los que teníamos hace apenas cinco o seis años.
Todo esto hace pensar que los precios sobre las llamadas eran abusivos entonces como se ha visto reflejado de lo ocurrido en el vecino país francés, que gracias a las quejas de los usuarios, vieron como los precios de las llamadas se desmoronaban después de años de subidas.
Otras compañías con ofertas más económicas como Masmóvil contraatacan en una guerra cruenta del libre mercado
Hoy día las grandes compañías han virado en su política y hace apenas unos meses han incrementado los precios sobre las tarifas contratadas por sus clientes tras ser avisados por mensaje a sus móviles sin opción a chistar. Según unas declaraciones de Antonio Coimbra, consejero delegado de Vodafone España, la sacudida en los ingresos de las compañías telefónicas había sido tan grande que se plantearon subir los precios de las tarifas. Los primeros en hacerlo fueron los de Movistar. La filial de Telefónica subió los precios sobre las tarifas fusión dando un viraje a su política, que enseguida siguieron Orange y Vodafone. A partir de ahora tratarán de hacerse con los clientes premium y vip, aquellos que pagan una tarifa fija por varios servicios, tales como televisión.La opción es ir a este segmento ofertando otros servicios más allá de la conexión a Internet y el acceso telefónico y dejar a un lado a los clientes que quieren contratar tarifas más bajas y no quieren acceder a nuevos servicios.
Ha habido compañías más humildes que han visto como un segmento importante de la población se quedaba sin una compañía que velara por ellos como Masmovil que ha contraatacado ofreciendo ofertas adsl y movil como la que supone un pago de casi 17 euros mensuales con llamadas ilimitadas y un giga para navegar por Internet, un producto que las grandes compañías telefónicas han desdeñado ya que no les ofrecen los abultados dividendos que están acostumbrados a recibir.
Las promociones masmovil han de satisfacer a los usuarios que contraten los servicios de las telecomunicaciones única y exclusivamente para llamar por teléfono y acceder a Internet, mientras que las demás van sumando ofertas a una factura cada vez más abultada por servicios que muchas veces no se precisan.
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