Lo primero que se nos ocurre tras tomar la decisión de adelgazar es lo siguiente: elimino todo lo que contiene carbohidratos, proteínas y grasas. No obstante, merece la pena incorporar unos productos que los contienen a nuestra dieta diaria ya que aportan muchos elementos nutricionales y son fuente de energía que nos permite funcionar durante todo el día. ¿Cuáles son estos productos?

Para adelgazar hay que comer
Es una regla fundamental, sin embargo, nosotros vamos a modificarla un poco:
PARA ADELGAZAR HAY QUE COMER… PROTEÍNAS, GRASAS Y CARBOHIDRATOS
¿Por qué nuestro cuerpo necesita la proteína? Porque acelera el metabolismo, ayuda a mantener el nivel de azúcar en la sangre estable, contribuye a la formación de la masa muscular y fortalece el sistema inmunitario. Mejor consumir proteínas en forma de huevos. Los huevos no solo son muy nutritivos, sino también contienen pocos carbohidratos y sacian el apetito durante un buen rato. Además, no aumentan el nivel de colesterol y – ojo – contienen solo 80 calorías. Aparte de los huevos, se aconseja completar la dieta proteica con requesón, yogur natural, quínoa, nueces, semillas, spirulina.
En cuanto a las grasas, tampoco se deben eliminar de la dieta. Por supuesto, en cantidades y formas sanas. Hay que obviamente evitar las grasas trans, es decir, grasas hidrogenadas. La hidrogenación, empleada para prolongar la vida de los productos, aumenta las tasas de colesterol “malo”, lo cual sube el riesgo de enfermedades cardiovasculares y la diabetes. Las grasas trans abundan en las patatas fritas y otros platos de comida rápida, barritas, galletas o pasteles.
Afortunadamente, existen también grasas buenas que ayudan a absorber los nutrientes y al aportar al cuerpo una dosis de energía necesaria contribuyen a quemar los ácidos grasos eficazmente.
Durante el proceso de adelgazar vale la pena complementar la dieta con los siguientes tipos de grasa:
¿Y qué pasa con los carbohidratos? La verdad es que son un elemento imprescindible de la dieta. ¿Por qué? Siguen una fuente fundamental de energía para el cuerpo humano. Deben mantenerse a un nivel de 50%-60-% de la demanda diaria de energía. Consumir carbohidratos no constituye un error siempre que vigilamos que nuestro estómago digiera sobre todo los carbohidratos complejos presentes p.ej. en el pan de grano entero, gachas, legumbres, frutas y verduras crudas.
Todos ellos aportan tanto la energía como las vitaminas (mayoritariamente del grupo B) y la fibra. Sin duda hay que evitar los carbohidratos (azúcares) simples que abundan en pasteles, galletas, barritas, chocolates, bebidas, helados, bollos, donuts, etc.
Para algunos es muy difícil eliminar los dulces, pero estos productos que tanto le gustan a nuestro paladar se pueden sustituir por la miel, frutos secos o la fruta dulce. Si estos no ayudan, se puede recurrir a unos preparados que frenan el apetito, restringen el hábito de picar y a la vez estimulan el adelgazamiento, p.ej. Piperine Forte.
Las proteínas, carbohidratos y grasas desempeñan un papel importante en el proceso de perder peso. Es crucial elegir sus fuentes adecuadamente al planear la dieta equilibrada. Tal vez al principio no será fácil, pero luego, cada uno que aprenda a hacerlo, verá que merece la pena.
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