
El informe de “'Fiscalización de la aplicación de las medidas aprobadas por las Cortes en materia de despoblación en las entidades locales” elaborado por el Consejo de Cuentas ofrece un dato demoledor: la comunidad de Castilla y León perdió, entre los años 2008 y 2018, un total de 151.613 personas.
En el caso concreto de la región castellana y leonesa la población disminuyó un 1,9 por ciento, Mientras que la población en España entre 2002 y 2019 se incrementó un 14,3 por ciento.
El saldo vegetativo -diferencia entre nacimientos y defunciones- de la Comunidad entre 2008 y 2018 ha sido de -106.828 personas, resultado negativo en todas las provincias en todos los años del periodo, a excepción de Valladolid de 2008 a 2011. Mientras, el saldo migratorio con otras comunidades autónomas en ese mismo periodo ha sido de -61.767 personas, siendo negativo, salvo puntuales excepciones, en todo el periodo y en todas las provincias.
El documento avanza también que el saldo migratorio con otros países ha sido positivo, sumando 16.982 personas. Excepto, en los años 2012 a 2015, el saldo migratorio con origen o destino en el extranjero ha sido siempre positivo para la Comunidad, especialmente concentrado en las provincias de León, Salamanca y Valladolid.
En cuanto al nivel de estudios el documento constata que por cada persona que viene con una titulación superior se van dos.
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