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Una escapada de dos días a Salamanca desde Madrid

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Sin ninguna duda, la Nueva Normalidad modificará muchas de las costumbres de viajes y turismo de los españoles. Por ejemplo, los viajes cortos, de pocos días, se transformarán en una de las formas más exitosas de conocer sitios que, por su cercanía, muchas veces descartamos.

Esto es lo que ocurre, por estas semanas, con la enorme cantidad de madrileños que están pensando en realizar una escapada de un par de días a Salamanca, aprovechando la enorme cantidad de atractivos con los que cuenta esta localidad, y lo fácil que es conocerlos en sólo un fin de semana.

Una vez que sepas cómo ir de Madrid a Salamancanuestra intención es repasar algunos de los sitios que no deberías perderte en tu escapada a Salamanca, para regresar a casa habiendo descubierto esos rincones y secretos salmantinos mejor guardados.

Primer día

Como siempre, lo primero que deberías hacer tan pronto llegues a Salamanca es ir a la Oficina de Turismo, consiguiendo un plano de la ciudad que te facilite moverte, como así también otros contenidos gratuitos ideales para moverte siguiendo tus intereses particulares.

Comenzando con la visita a esta Ciudad Patrimonio de la Humanidad, primero que nada debes ir hasta la Plaza Mayor, y dedicarle unos minutos a sus medallones antes de tomar rumbo a la Universidad, con sus claustros, la biblioteca o el famoso Cielo de Salamanca.

Muy cerca de la Casa de las Conchas, como se conoce a la biblioteca pública, tenemos la Universidad Pontificia y la iglesia de La Clerecía, unos momentos antes de dejarnos deslumbrar por varias de las mejores panorámicas locales, desde lo alto de las torres de La Clerecía.

Tras el almuerzo, en el que te recomendamos degustar algunos de los platos locales, como el embutido de Guijuelo o el queso de Arribes, es el turno de las catedrales, sin olvidarnos de las Torres Medievales de la Catedral. En verano, puedes realizar esta actividad durante la noche.

A continuación conviene ir hasta El Museo de Automoción, con su espectacular colección de vehículos y objetos alusivos a esta industria, que muestran la evolución del transporte en España.

Y, para la cena, nada mejor que regresar a los alrededores de la Plaza Mayor.

Segundo día

Nuestra sugerencia es que, el segundo día, salgas temprano del hotel o alojamiento para desayunar en alguna de las tantas terrazas que posee el casco histórico. De allí, directamente, hacia el Convento de San Esteban, el mismo en el que la historia cuenta que Colón convenció a los Reyes Católicos de emprender el viaje oceánico que derivó en el “descubrimiento” de América.

Inmediatamente después deberíamos darnos el lujo de conocer el Convento de las Dueñas y la calle San Pablo, con la mítica Cueva de Salamanca y el Patio de la Salina.

Si te gustan las compras de vestimenta, calzado y moda en general, puedes aprovechar la tarde del segundo día para dar una vuelta por calles como Zamora y Toro, o la María Auxiliadora. Si eres de los que prefieren los productos tradicionales, nada mejor que ir hasta el bello Mercado Central.

El resto del día deberíamos dedicarlo a espacios como el Museo de Art Nouveau Art Déco o el centro de arte contemporáneo, el Domus Artium. Y eso, sin hablar del Café Novelty.

Como puedes ver, Salamanca cuenta con numerosos atractivos. ¿Ya decidiste por cuál de ellos ir?

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