Cipriano González: "La abundancia de los bienes materiales no es sinónimo de felicidad"

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Domingo, 24 de Junio de 2012 19:18

 

Béjar Noticias entrevista a Cipriano González, presidente de la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui (AMPUSABE), con relación a la llegada de los primeros niños saharauis que, al igual que en otras ediciones, disfrutarán de julio y agosto en Béjar y Comarca.

Rodero. El programa Vacaciones en Paz ha hecho posible que 22 niños vengan a pasar el verano a la provincia de Salamanca ¿cuántos niños vendrán a la comarca de Béjar?
C. González. A la comarca de Béjar vendrán ocho niños. El resto se reparte por la provincia, en la ciudad de Salamanca, Ciudad Rodrigo, Villoria, Peñaranda...

Rodero. ¿Qué papeles juegan en esta experiencia tanto AMPUSABE como las familias de acogida?
C. González. El papel es, en el caso de AMPUSABE, el de facilitar el encuentro entre los niños saharauis y las familias, recaudar el coste de los viajes, proporcionar información y asistencia y estar ahí, junto a las familias y a los niños, para que todo el proceso se desarrolle con normalidad. El papel de las familias es básico: acogen al niño, le integran en su familia, le cuidan, le llevan al médico, le facilitan unas vacaciones como al resto de los miembros de la familia y reciben de los niños saharauis su cariño y su afecto.

Rodero. Algunas personas consideran un tanto cruel acercar por unos días a la abundancia a unos niños para después devolverlos a Sahara ¿cómo ve usted  esta postura?
C. González. Es cierto, hay quien piensa eso de este proceso. Generalmente quien piensa así es que no conoce el programa y cree que traerles aquí es como entrar en el paraíso y devolverles al Sahara es como devolverles al infierno. Quien piensa eso es que cree que todo se reduce a los bienes materiales, desconoce el valor del afecto, desconoce el sentido de la solidaridad. Mire, si eso fuera así, hubiera sido impensable que desde el año 1995 los gobiernos de España y del Polisario no lo hubieran prohibido. Nada más lejos de la realidad: los niños vienen de vacaciones, reciben ayudas y cariño y se llevan el afecto de las familias de acogida, pero ellos quieren volverse para estar con sus hermanos, con sus padres, con sus abuelos... ¿Alguien cree que si uno de nuestros hijos fuera durante dos meses al mejor hotel del mundo no querría volver con nosotros al final de las vacaciones? Pues ese es el espíritu que mueve este programa. Tenemos que aprender que la abundancia de los bienes materiales no es sinónimo de felicidad.

Rodero. Si nos me equivoco la experiencia se lleva realizando 10 años, ¿cómo se financia?
C. González. Llevamos muchos más, desde 1996. Se financia con una ayuda de la Diputación Provincial y el resto con las aportaciones de socios, festivales que se organizan para recaudar fondos, cestas de navidad...

Rodero. ¿Nos podría explicar de forma breve las acciones solidarias de AMPUSABE con respecto a los 200.000 refugiados que viven en el desierto del Sahara?
C. González. Ahora también en este asunto pintan bastos. Nuestro principal programa es el de "Vacaciones en Paz", en él llevan la recaudación de fondos para ayudar a pasar a los niños y sus familias durante el invierno en el desierto y para garantizar que en Béjar y nuestra comarca la causa saharaui sigue viva. No podemos dejarles abandonados en la hamada de Tindouf. Hemos finalizado el programa de "Castellano para Saharauis" y el de "Caravana de alimentos". Confiamos en poder retomarlos en el futuro, especialmente el de Castellano para Saharauis por lo que ha representado a lo largo de los años