La zona azul peatonal, nuevo proyecto del Ayuntamiento bejarano

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Miércoles, 13 de Noviembre de 2013 13:12

Una premonición de Gabriel Cusac Sánchez / Fuente de ingenio, patrón de la edilicia, flor de la municipalidad, culmen cívico: Ayuntamiento de Béjar. Gritemos todos juntos: ¡Aleluya! Nadie sabe qué tendrá esta tierra, por qué los hados, tradicionalmente, le han regalado las preciosas bendiciones de la geografía arcádica, la ciudadanía heroica y la gobernanza paradigmática. Los logros, año tras año, diríamos casi que siglo tras siglo, se acumulan en avalancha, como guiados por una mano providencial, hasta llegar al actual estatus de bonanza. Véanse por ejemplo algunos triunfos recientes, aunque forjados tras un brioso periplo de lucha institucional: la prodigiosa dinamización del Hospital Virgen del Castañar, referente nacional de los centros sanitarios periféricos; el parking del Murallón, cornucopia inagotable de nuestras arcas públicas; el Museo Textil, Guggenheim serrano; la explotación sostenible de la villa renacentista de El Bosque, ese sacro bosque cuyo fulgor turístico poco menos que no nos deja ver los árboles.
A esta gavilla de éxitos (que aquí referimos incompleta) se sumará en breve la consecución de un proyecto inteligente: la zona azul peatonal. Efectivamente, si hemos comprobado la efectividad de la zona azul como fórmula válida para descongestionar los aparcamientos del centro urbano, ¿por qué no trasladar esta idea al ámbito peatonal?
Cualquier bejarano puede observar cómo, especialmente en la época estival, los bancos del Parque de La Corredera quedan colapsados, siendo muy difícil, durante determinado horario, obtener una plaza libre. ¡Qué fastidio, para el agotado viandante! La Corredera, sin duda, es el punto neurálgico de la ciudad, no sólo por su condición de centro financiero o city, sometido al tráfago diario de cientos de ejecutivos y hombres de negocios; debido a su estratégica localización, el Parque de La Corredera en concreto también alberga una riada de transeúntes donde queda reflejado el espectro social bejarano, desde los niños a los jubilados, desde los estudiantes a los empleados bancarios, sin despreciar a la nutrida y sorprendentemente fiel representación del hampa local.
Incontestablemente, se hace precisa una regulación de los espacios que esta iniciativa solucionará. Así, el 50% de los bancos quedará pintado de azul, y se instalarán dos parquímetros peatonales, respectivamente en las entradas principales (este y oeste) del Parque de La Corredera, para que los usuarios puedan retirar con comodidad su ticket, el cual deberán exhibir (mediante clip, imperdible, pinza o cualquier otro medio accesorio) en un lugar visible de su atuendo. Naturalmente, el insolidario infractor será multado y, en caso de resistencia, retirado del banco por los agentes de la policía municipal.  Al beneficio social proporcionado por esta novedosa modalidad de zona azul debemos añadir un saludable efecto recaudatorio y la inestimable creación de varios puestos de trabajo (dos vigilantes y un administrador, como mínimo). Todo son ventajas.
Bejaranos: ¡Juntos, podemos! (autorizo expresamente la utilización de este original lema al mejor postor).