Reflexión tras el "cierre" de un punto de venta de droga en Béjar

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Viernes, 12 de Julio de 2013 01:39

Miguel Rodero / Recientemente hemos podido tener noticias de un ajuste de cuentas en Béjar en un conocido punto de venta de estupefacientes en la calle Obispo Zarranz. Y es que no somos pocos los que nos preguntamos ¿cómo es posible que durante años se venda droga en una casa de Béjar, sea conocido por todos, y la policía solo actúe (o le dejen actuar) cuando se realiza un ajuste de cuentas?

Es al menos cuestionable, y esto sin querer pensar mal, que alguien no está desempeñando muy correctamente su trabajo, ¿o era yo el único que conocía el “mecanismo de la cestilla” que se utilizaba para dispensar droga desde el inmueble?

Me gustaría que el próximo día que multen a un ciudadano en Béjar con una sanción mínima de 300 euros en base al artículo 25.1 de la Ley Orgánica 1/92 sobre Protección de la Seguridad Ciudadana (consumir o portar estupefacientes), el comisario, juez o quien corresponda se informe de donde ha adquirido dicha sustancia, y que entonces actúen con el mismo rigor policial y judicial sobre quienes se lucran de vender indiscriminadamente sustancias ilegales. O tal vez quieran continuar permitiendo que Béjar se convierta en una ciudad donde los ajustes de cuentas sean la forma de cerrar negocios perniciosos.