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Opinión

¿Quién dijo que las movilizaciones ciudadanas no sirven para nada?

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Miércoles, 21 de Agosto de 2013 01:08

Miguel Rodero / A la fuerza en el poder siempre le gusta desprestigiar los resultados de las movilizaciones ciudadanas, ya que despreciándolas y restándole importancia los ciudadanos se plantean la necesidad de acudir a ellas, mermando así la efectividad de la misma.

No obstante en algunas ocasiones el tiempo pone de manifiesto de una forma tajante el valor de la presión popular, y el pregón de fiestas en Béjar es el mejor ejemplo que podemos analizar.

Recordarán que el año pasado el Ayuntamiento de Béjar decidió “secuestrar” el pregón y recluirlo en el Teatro Cervantes, ante esta circunstancia y mediante convocatoria de Izquierda Unida se manifestaron en la puerta más de 400 personas que abuchearon, pitaron y silbaron a los políticos asistentes hasta la saciedad. Tras la exitosa concentración la prensa institucionalizada criticó a los manifestantes, los insultaron e incluso cuestionaron la legalidad de dicha concentración, pero el verdadero efecto, el que ya no querían que recordáramos es que el Ayuntamiento de Béjar este año volverá a realizar el pregón de fiestas desde el balcón del edificio consistorial, donde se realizaba habitualmente.

Este pequeño ejemplo pone en valor la presión que los ciudadanos pueden ejercer sobre quienes gobiernan, y más allá del logro (en este caso se reivindicaba simplemente un asunto de forma), lo importante es ser consciente de que movilizarse si es útil, efectivo y tiene sus frutos.

 

La mejor cara de las personas; Una opinión en base al accidente de Santiago

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Miércoles, 07 de Agosto de 2013 02:57

Silvia Sáez Belloso, secretaria general del Sindicato de Enfermería, SATSE, de Castilla y León / El reciente accidente ferroviario en Santiago de Compostela ha dejado en la memoria colectiva de nuestro país imágenes dramáticas que han removido todo nuestro interior por el dramatismo inherente a cualquier tragedia que conlleva la pérdida de vidas humanas.

La transitoriedad del ser humano se muestra en toda su crudeza cuando un siniestro inesperado acaba con las esperanzas e ilusiones futuras, no sólo de las víctimas, sino también de sus seres más queridos.

Acontecimientos, en definitiva, que “impactan” en todos nosotros por su sobrecogedora singularidad y que también nos dicen mucho de la naturaleza de las personas a raíz de las reacciones que provocan en su comportamiento y forma de actuar.

En el caso de la tragedia ferroviaria en Galicia, y afortunadamente en otros sucesos que todos tenemos en la memoria, como los atentados del 11-M en Madrid, la respuesta de los vecinos de lugar y localidades próximas, profesionales de todo tipo y responsables públicos es digna de reconocimiento.

Cuando se produce un suceso de estas características, el foco de atención de los medios de comunicación se centra singularmente en el drama humano vivido y en las causas que lo han provocado, prestando menos interés a las actitudes y comportamientos que han hecho posible que la tragedia no tuviera una mayor repercusión.

Transcurridos ya unos días, y sin restar, por supuesto, ni un mínimo de importancia a las causas y consecuencias de lo sucedido, creo conveniente poner en valor como se merece la reacción desinteresada de ayuda de tantas y tantas personas en unos momentos tan difíciles.

Centrándome en el colectivo que mejor conozco, me consta que la inmensa mayoría de profesionales de Enfermería de la zona, alrededores, e, incluso, más lejos, abandonaron sus casas y se trasladaron a los centros de Santiago para ofrecer su ayuda, poniéndose a disposición de los responsables del servicio de salud gallego para lo que fuera menester.

A lo largo de las primeras horas, por ejemplo, Twitter fue un “hervidero” donde se cruzaban numerosos mensajes de enfermeras dispuestas a echar una mano en todo lo posible, tejiéndose, de esta manera,  una red de ayuda y solidaridad de manera conjunta con otras personas y profesionales.

Siento, por ello, especial orgullo en pertenecer a un colectivo que ha demostrado, una vez más, que su vocación por ayudar a los demás, por atender y cuidar, está por encima de cualquier circunstancia personal y profesional.

Desgracias  como la vivida en Galicia nos “retratan” como seres humanos y, a tenor de lo vivido estos días, podemos felicitarnos de que los profesionales de enfermería, al igual que otros muchos, nos han ofrecido su mejor cara.

 
 

"In memorian" a la concejala y compañera Teresa Miñana Hidalgo

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Viernes, 02 de Agosto de 2013 01:00

Cipriano González Hernández / En el punto segundo del orden del día del Pleno Municipal del pasado día 31 de julio hemos tomado conocimiento de tu fallecimiento.  No te preocupes, prenda, es solo una argucia  legal para facilitar el que otra compañera pueda sustituirte.

En realidad de lo que yo quiero hablar es de tu marcha. Puede que tú la hayas visto como una liberación, puede, pero nosotros, el Grupo Municipal Socialista, la propia Agrupación y me atrevo a afirmar que el conjunto de concejales y concejalas que integramos la Corporación salida de las elecciones de mayo de 2011, lo consideramos una derrota, una derrota de la vida, una victoria del mal.

¡Qué poco tiempo tuvieron para conocerte, compañera! No obstante, si con el poco tiempo que tuvieron, no han dejado estos dos años de ausencia obligada de interesarte por tu salud, me imagino lo que hubiera pasado si hubieras estado aquí con nosotros todo ese tiempo.

Llevabas en tus genes la política, la Política con mayúsculas, la que se aprende en casa, la que se vive día a día desde niña, esa política capaz de discriminar lo fundamental de lo accesorio, el grano de la paja y llevarlo a la práctica diaria. Tuviste buen maestro.

Tu grandeza también se vio  en el Centro de Adultos Mateo Hernández donde impartiste clase, también dejaste allí entre compañeros y alumnos tu impronta de profesional seria y comprometida. Me he pasado dos años dando la misma información sobre la evolución de tu salud al Pleno y al Claustro.

Por donde fuiste dejaste cumplida simiente del compromiso por la cultura, por la educación y por la política y además lo hiciste siempre con una sonrisa en los labios, con la tranquilidad que da el saber hacia dónde se quiere ir y como conseguirlo. Quiero evitar el recurso fácil de preguntarme por qué se van siempre antes las mejores… Prefiero pensar, como dicen los mayores, que se van quienes tienen cumplido. Pero permíteme que en nombre del Grupo del que siempre te mostraste orgullosa de pertenecer deje una afirmación que yo también me aplico en mi mundo personal: nadie se va del todo mientras quede en nuestra memoria. Y te adelanto, compañera, que tú siempre estarás presente en esta Corporación, no solo por lo que hiciste en el poco tiempo que estuviste, sino por lo que hubieras hecho si hubieras estado. Y permíteme también una pequeña maldad para terminar este sentido obituario, hay familias con las que la vida parece que se ensaña, la tuya es una de ellas, porque si no fuera ya suficiente con lo vivido, tuvo que ser un “18 de julio” el día que nos dejaste,  una fecha que tanto para ti como para los tuyos tuvo siempre un difícil significado en clave familiar y que desde ahora será todavía más duro. Quiso el destino hacerte la última mala pasada y a fe que lo logró. Duro de digerir, compañera.

No obstante, prenda, y pese a todo: gracias, de corazón, por haber podido compartir contigo este tiempo

El portavoz del Grupo Municipal Socialista. Cipriano González Hernández

 
 

Los vecinos de la Plaza Mayor al límite por la situación de Víctor Gorzo y la pasividad de las autoridades

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Miércoles, 31 de Julio de 2013 01:33

Miguel Rodero / Las redes sociales con presencia en Béjar arden con mensajes como el siguiente Si tenéis que pasar obligatoriamente por Víctor Gorzo ir con mil ojos. Los h.p. tiran un carricoche de bebe a los coches y luego dicen que iba el niño montado” o “Cuidado a los que pasáis con los coches, lo último que les han enseñado a los niños es que se tiren a los retrovisores para así decir que los as atropellado”.

Más allá de si estas afirmaciones suceden todos los días, son actos puntuales o pasan al baúl de las leyendas urbanas, lo cierto es que la zona colindante a Víctor Gorzo se está convirtiendo en un gueto que atemoriza a vecinos, que para entrar y salir de sus casas aseguran sentir miedo. Un miedo recrudecido por el aumento de actos violentos, robos, vandalismo, insultos y amenazas que se está viviendo en esta determinada zona de la ciudad textil.

Tal y como puede conocer este medio, un grupo de vecinos estarían manteniendo conversaciones para atajar esta situación ante lo que ellos consideran “pasividad de las autoridades”, y si bien no nos trasmiten que utilicen la violencia como herramienta, dicen claramente estar “al límite de lo que podemos soportar”. Un sentimiento que se ha profundizado tras la última paliza que propinaron a una mujer mientras trabajaba en un establecimiento comercial de la zona.

La indignación ciudadana va en aumento, y así los vecinos manifiestan en foros que esta situación supone “Una vergüenza que nadie haga nada y los que vivimos en Víctor Gorzo nos tragamos toda esta mierda. Invito a la señora juez que lleva el caso que venga a vivir unos días a mi casa para que vea en las condiciones que vivimos”.

 
 

Reflexión tras el "cierre" de un punto de venta de droga en Béjar

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Viernes, 12 de Julio de 2013 01:39

Miguel Rodero / Recientemente hemos podido tener noticias de un ajuste de cuentas en Béjar en un conocido punto de venta de estupefacientes en la calle Obispo Zarranz. Y es que no somos pocos los que nos preguntamos ¿cómo es posible que durante años se venda droga en una casa de Béjar, sea conocido por todos, y la policía solo actúe (o le dejen actuar) cuando se realiza un ajuste de cuentas?

Es al menos cuestionable, y esto sin querer pensar mal, que alguien no está desempeñando muy correctamente su trabajo, ¿o era yo el único que conocía el “mecanismo de la cestilla” que se utilizaba para dispensar droga desde el inmueble?

Me gustaría que el próximo día que multen a un ciudadano en Béjar con una sanción mínima de 300 euros en base al artículo 25.1 de la Ley Orgánica 1/92 sobre Protección de la Seguridad Ciudadana (consumir o portar estupefacientes), el comisario, juez o quien corresponda se informe de donde ha adquirido dicha sustancia, y que entonces actúen con el mismo rigor policial y judicial sobre quienes se lucran de vender indiscriminadamente sustancias ilegales. O tal vez quieran continuar permitiendo que Béjar se convierta en una ciudad donde los ajustes de cuentas sean la forma de cerrar negocios perniciosos.

 
 

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