Red Purple Black

Opinión

José Muñoz considera que la eliminación de especies invasoras en el lago de la Casa de Campo debe servir de "aviso"

PDFImprimirE-mail

Jueves, 14 de Diciembre de 2017 03:08

Una opinión de José Muñoz Domínguez / Con motivo de las obras de limpieza y reparación del lago de la casa de Campo de Madrid, el Ayuntamiento de la capital aprovechará para eliminar miles de peces de especies alóctonas e invasoras (carpas, carpines, gambusias y percasoles, principalmente; más datos en este enlace)

En Béjar, nuestro alcalde pescadero sólo piensa en engordar a las criaturas de colores con las que ha repoblado el estanque de El Bosque para que también engorden (según le dice el señor interventor) las arcas públicas. Está por ver con qué clase de permisos cuenta, pero lo único cierto es que no se puede hacer lo que este tipo lleva haciendo desde que tomó posesión de su poltrona (ante la pasividad de la oposición, por cierto).

La Casa de Campo de Madrid tiene mucho en común con nuestra villa de recreo, pues, aparte de tratarse de un BIC-Jardín Histórico, su origen es la antigua casa de campo de los Vargas, una quinta de recreo que fue adquirida por Felipe II en 1562: misma época, idéntico tipo arquitectónico. A partir de esa fecha y con la intervención del arquitecto Juan Bautista de Toledo, el monarca mejoró el edificio, sus jardines, huertas, praderas y bosques, pero, sobre todo, ordenó la construcción de varios estanques con la misma técnica, la presa denominada “holandesa”, por la participación de artífices de esos territorios europeos, como Pietre Janson, Adriaen Van der Müller, etc. En la villa madrileña se construyeron hasta cinco estanques, denominados “Grande”, “del Medio”, “del Norte”, “Longuillo y “de la Higuera”, parte de los cuales quedaron fusionados en el lago actual. También conviene recordar que en España tan sólo quedan dos obras de este tipo: la presa de Ontígola cerca de Aranjuez y el estanque de El Bosque de Béjar, motivo más que suficiente para cuidar de ella y de las especies autóctonas que alberga, muchas de ellas protegidas (particularmente los anfibios), en vez de tratar de sacarle tajada como criadero de especies invasoras.

Pero ya sabemos que todas estas sutilezas no traspasan las entendederas del amo del cortijo. Espero que sirvan de algo a los bejaranos sensibles que valoran su patrimonio y tal vez a los representantes de la oposición.

 

Aportaciones para que Béjar continué caminando hacia un futuro turístico

PDFImprimirE-mail

Jueves, 30 de Noviembre de 2017 04:07

Una opinión de Miguel Rodero / No cabe duda de que España es un país turístico, siendo una de las bases principales de la economía española actualmente. Es el cuarto país del mundo en número de turistas extranjeros, con más de 53 millones de turistas anuales, por detrás de Francia, Estados Unidos de América y China. No obstante, el boom turístico comenzó en la década de los 60 cuando, por diversos factores, empezaron a llegar miles de turistas procedentes ya no sólo de cualquier municipio español, sino también de cualquier rincón del mundo.

Hoy en día, en el plano cultural se ha tendido a la estandarización de los destinos ya que si te das un paseo por la avenida marítima de Benidorm, Lloret de Mar o Tenerife, tendrás la sensación de estar en el mismo lugar cuando son ciudades separadas por cientos o miles de kilómetros.

En este contexto, y especialmente desde hace dos años con la toma de Ángel Orgaz como Concejal de Turismo, Béjar se reorienta hacia el aprovechamiento turístico desde la diferenciación, ya que el turismo rural tiene la tremenda suerte de poder situarse fácilmente en el camino del turismo sostenible o responsable, donde la convivencia entre turista y residente obtiene muy pocos efectos negativos.

Pero en este caminar Béjar tiene mucho espacio que recorrer. No lo digo con aires de critica vacía ni con afán de desprestigiar, sino todo lo contrario, con la ilusión de apoyar el proyecto del Ayuntamiento de Béjar en materia turística, en el cual todos debemos ser participes para generar el modelo adecuado, sobre todo dando por supuesto que los actuales interlocutores no han tenido el tiempo idóneo para ejecutar su proyecto al 100%, y que no todo se hace en uno o dos años.

Para otro día dejo mencionar los logros que se han alcanzado en materia turística, que precisamente no son pocos y pasan por diversas áreas, desde la modificación de los horarios de los museos a la utilización de las nuevas tecnologías como elemento de difusión, pero hoy quiero decir algunos aspectos que humildemente considero se deben trabajar para que Béjar no fracase en su proyecto de ciudad turística.

  • Quienes me conocen estarán aburridos de oírmelo, pero no se concibe una comarca turística que le este dando la espalda al proyecto de Parque Natural, así como el desarrollo y difusión que ello supondría para toda la comarca de Béjar. No es solo culpable Béjar, y otros municipios como Candelario deberían esconderse del vergonzoso papel que desarrollan en este aspecto, pero Béjar es el núcleo poblacional más grande y no está sabiendo gestionar este aspecto.
  • La imagen es básica, y por ello el estado de la estación de autobuses es un aspecto que se debe atajar cuanto antes.
  • En la misma linea de lo anterior los accesos a la ciudad son muy mejorables. La rotonda de Palomares debe ser aprovechada como elemento de bienvenida, la entrada por la antigua estación de trenes tiene mucho potencial que debe ser desarrollado y la imagen debe cambiar de forma radical en su acceso por el puente de San Albin.
  • Y mi última aportación es la necesidad de buscar un elemento que logre unir todos los lugares turísticos, haciendo posible que los visitantes tengan claro un recorrido para organizar su visita. No tengo claro cual puede ser ese elemento, pero me refiero a la posibilidad de desplazarse por la ciudad en seeway, bicicleta o caminando por rutas tipo “carril bici” donde el turista obtenga la sensación de organización en una ciudad pequeña pero complicada por su orografía como es Béjar.

Y para acabar solo una recomendación más para los bejaranos. La ciudad de Béjar y la comarca entera ya es un destino turístico de lujo, debemos dárselo a conocer a todos desde el positivismo y el convencimiento. Vivir del turismo requiere sentirse orgulloso de lo que uno ofrece y exponerlo a todo el mundo, si no colaboramos todos y todas perderemos otra oportunidad más. Creo que no estamos precisamente para desaprovechar trenes ni poner palos a la implantación de empresas en la ciudad.

 
 

José Muñoz Domínguez: “Las Vías Verdes ya no molan”

PDFImprimirE-mail

Domingo, 26 de Noviembre de 2017 23:27

Una opinión de José Muñoz Domínguez / La proliferación de Vías Verdes en España a costa del desmantelamiento y achatarramiento de líneas de ferrocarril en desuso, es consecuencia de una política alejada de los criterios europeos de sostenibilidad y de respeto por la herencia cultural, despreciada por una Administración que se preocupa más por las jugosas inversiones del AVE que de mantener las líneas de tren convencional o de admitir mejores aprovechamientos para el patrimonio histórico ferroviario. Pero algo está cambiando y las Vías Verdes ya no tendrán preferencia frente a usos más respetuosos.

El jueves 23 de noviembre participé en una Jornada sobre Patrimonio Industrial y Turismo celebrada en la Casa de la Moneda de Segovia cuya sesión de tarde se dedicó a las posibilidades turísticas del patrimonio ferroviario. En mi caso, acepté la invitación para hablar de un estudio que había realizado con mis alumnos y otro compañero profesor, en 2010-2011, dedicado precisamente a la antigua estación del ferrocarril en Segovia y sus instalaciones auxiliares. Me precedió Miguel Jiménez Vega, Gerente de Patrimonio Histórico y Turismo Ferroviario (Fundación de los Ferrocarriles Españoles), con una ponencia de gran interés titulada «Agrupando valor. Una nueva visión de nuestro Patrimonio Histórico ferroviario, aunando empeños y apostando por su revalorización turística».

Se preguntaba el ponente si de verdad valorábamos en España este patrimonio cultural fruto de la técnica y del progreso, pero tan próximo a las vivencias de la gente, y mostró ejemplos clamorosos de desprecio y maltrato, desde las decenas de locomotoras de vapor que se oxidan en el solar de un chatarrero de Zaragoza hasta el abandono de edificios proyectados por importantes arquitectos (estaciones de Secundino Zuazo y Luis Gutiérrez Soto, por ejemplo) o el derribo injustificado de muchos otros (Valencia, Loja, Ermua, etc.), en parte debido al escaso número de elementos catalogados como Bienes de Interés Cultural (BIC) y a un marco legal deficiente, frente a los estándares europeos. A estas pérdidas y carencias hay que sumar el desmantelamiento de vías férreas en áreas de Castilla y León (y en concreto la zona de Béjar), a lo que se refería el ponente como un lamentable ejemplo que está provocando la justa contestación ciudadana.

LAS POSIBILIDADES DEL PATRIMONIO FERROVIARIO

Frente a esta situación de partida, Jiménez Vega apostaba por un cambio radical de estrategia, dar la vuelta a la tortilla apostando por los atractivos recursos del patrimonio ferroviario para diversificar la oferta turística a la vez que se conserva el paisaje creado por el ferrocarril, su infraestructura viaria (trazados, viaductos, túneles), sus edificios (estaciones, instalaciones auxiliares), sus característicos vehículos (locomotoras, coches de viajeros), mobiliario y enseres. Así, dotando a este patrimonio de mejoras y nuevos usos compatibles con su conservación, se conseguiría la dinamización de espacios y edificios, hoy degradados, para disfrute de los visitantes y se evitaría la pérdida de elementos de notable valor patrimonial.

Para ilustrar las posibilidades de la propuesta, el ponente ofreció una serie de ejemplos de buenos usos del patrimonio ferroviario en España, conjunto diverso y disperso de propuestas de interés que, sin embargo, responden a iniciativas aisladas que podrían ser gestionadas de forma unitaria.

Mostró el caso de los numerosas colecciones de contenido temático repartidas por toda España (de farolería, indumentaria, instrumentos mecánicos, vehículos ferroviarios y otros), aunque en su mayor parte carentes de la estructura organizativa y expositiva propia de un verdadero museo; ejemplos de recuperación de líneas y trenes históricos, tanto desde el voluntariado (trenes de Sóller, Fuentes del Llobregat, Azpeitia, Riotinto) y del sector privado (patrocinio de la empresa Alsa del tren Madrid-El Escorial o de Continental Raíl/ACS del Tren Azul a Canfranc) como del sector público (Tren de la Fresa entre Madrid y Aranjuez, Ferrocarril Eléctrico del Guadarrama, etc.), con sorprendente resultado en el caso de Utrillas (Teruel), donde se ha recuperado el tren minero y todo su entorno; también la monumentalización de patrimonio ferroviario, en ocasiones de forma anecdótica y descontextualizada, como las locomotoras emplazadas en rotondas; la recuperación de infraestructuras de gran valor, como la que se acomete en la línea de La Fregeneda-Barca d’Alva, en territorio salmantino hasta la raya portuguesa; la reconversión de estaciones como alojamiento rural (caso de la estación de Espeja, también en la provincia de Salamanca) o de restauración (el espacio gourmet en una de las naves de la estación de Valladolid, el ambicioso proyecto gastronómico de la estación de Cádiz o el modesto ejemplo segoviano del restaurante La Postal); e incluso el modelismo tripulado, muy de moda en Cataluña. Todos estos recursos en torno al patrimonio ferroviario se están evaluando y catalogando para ser incluidos en el portal TouRaíl, gestionado desde la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, una marca con buenas expectativas.

A este amplio panorama añadió la red de Vías Verdes existente, pero también hizo autocrítica por la desaparición de trazados viarios que esta agresiva opción ha provocado, en su mayor parte desmantelando tramos de vía con mejores posibilidades de uso turístico: biclonetas o ciclo-raíl, vehículos ferroviarios ligeros o localización de exteriores para cine o series de televisión, con beneficios en la conservación de vías y vehículos (recordemos ese uso en la zona de Béjar durante el rodaje de El Bosque Animado, de José Luis Cuerda, en 1987), entre otras posibilidades. Jiménez Vega dejó bien claro que la proliferación de Vías Verdes era responsabilidad de la Administración, por su incapacidad de ofrecer o de aceptar otras opciones para las líneas en desuso, pero también indicó que en estos momentos se está trabajando en invertir esa tendencia y evitar el desmantelamiento de vías, de forma que el camino de hierro y el de tierra sean compatibles: en definitiva, más Líneas Azules.

EL LAMENTABLE EJEMPLO DE BÉJAR

Como dije al principio, el ponente mencionó el caso del levantamiento de vías en la zona de Béjar como ejemplo de lo que no debería hacerse, pues desde asociaciones y ciudadanos de la comarca se habían puesto sobre la mesa proyectos mucho más interesantes que la Vía Verde actual: recordemos las gestiones realizadas desde la Asociación Salmantina de Agricultura de Montaña (ASAM) para conseguir un tren turístico de carácter histórico, truncado por las trabas y la negativa de los responsables de la Administración.

Mientras en otras partes de nuestro país se apuesta por un futuro en el que el tren cuenta y mucho (no digamos ya de Europa, a años luz del pasteleo ferroviario español), en Béjar se da preferencia a esa opción destructiva y demodé llamada Vía Verde, confirmando que las iniciativas en la ciudad estrecha siguen ancladas en modelos manidos y de corto alcance, donde se protesta por la pintada del Ayuntamiento sobre el depósito de agua de la estación (gamberrada institucional tan fea como reversible), pero se celebra con alborozo el levantamiento y achatarramiento del ferrocarril por el que lucharon nuestros abuelos: menudo papelón han hecho las fuerzas vivas y muertas de la ciudad, perder las vías a cambio de un puñado de votos y palmadas. No será fácil revertir el expolio y volver a instalar raíles y traviesas: luchemos por ello, las Vías Verdes ya no molan.

 
 

Rosa Marcos considera "Asqueroso, vergonzoso, machista, misógino" el articulo de Alberto Estella publicada en La Gaceta

PDFImprimirE-mail

Domingo, 19 de Noviembre de 2017 14:07

  • Asqueroso, vergonzoso, machista, misógino, intolerable el artículo de Alberto Estela.

Rosa María Marcos Herrero,  Concejala de IU en el Ayuntamiento de Béjar / Señor Director de La Gaceta, de todos es sabido que en sus publicaciones vetan los artículos que sean de pensamientos de izquierdas, pero no me parece loable que usted de “de paso” este artículo donde denigra a la mujer, a no ser que usted piense igual.

Publicar un artículo en el que se juzga a las víctimas en lugar de a los delincuentes, donde se critica el tiempo que se espera para denunciar un acoso, donde se ponen detectives para vigilar a las víctimas, donde se defiende a los agresores, donde se justifica que “quien evita la tentación evita el peligro”, se ve que hay que enseñar a las mujeres a defenderse en lugar de a los hombres a no agredirlas, insultar a las feministas de “sobaco sudado” o llamarlas amargadas, madrastras de Blancanieves o Cruella de Vil, pidiendo que se relajen, que se dejen acosar, violar, insultar.

Sí, todo esto merece calificativos de machista, misógino, intolerable. Como concejala del Ayuntamiento de Béjar le digo que su editorial tiene unos ingresos, sólo de este ayuntamiento, de más de 22.000 € anuales, de los demás ayuntamientos mucho más, creo que le da para hacer artículos de calidad no para admitir artículos donde se degrade a las mujeres y me gustaría que las concejalas del Ayuntamiento de Béjar, del cual soy parte de la corporación, se manifestasen ya que llevan a gala el estar en contra del machismo.

Me gustaría que publicase en su periódico mi opinión aunque sea de izquierdas y, permítanse que le diga, que el calificativo que más se merece es que son unos indeseables.

 
 

El primer potencial turístico de Béjar deben ser sus habitantes

PDFImprimirE-mail

Lunes, 02 de Octubre de 2017 04:11

Una opinión de Miguel Rodero / Conseguir que los viajeros seleccionen un destino turístico no es una tarea fácil, depende de muchos factores y elementos, muchos que podemos controlar y otros ajenos a todas nuestras acciones.

Evidentemente no debemos fustigarnos por las causas alejadas de nuestro control, pero si debemos fortalecer los puntos en los cuales tenemos mucho que decir.

Conviene no olvidar que si hay un sector que vive de su imagen externa es el turismo, y es por ello si pretendemos que este pueda ser un motor de relevante peso para la comarca, el mensaje exterior debe ser positivo, alegré, ilusionante y de orgullo de una tierra que tiene todo para ser un destino de lujo.

Ojo, que nadie malinterprete mi texto, ni estoy diciendo que Béjar deba apostar únicamente por el turismo (cosa que no he odio decir a ningún político, y de lo cual me alegro), ni tampoco estoy diciendo que no se deba criticar lo que no consideremos ajustado a las necesidades, sino que estos aspectos no trasciendan con negatividad a la imagen exterior de Béjar y su comarca.

La imagen del destino es una percepción que tiene el viajero compuesta por todas aquellas creencias, ideas, sentimientos y actitudes, en definitiva, por toda la información de la que dispone sobre el mismo. Por ello si los habitantes trasmitimos negatividad al exterior estamos tirando piedras contra nuestro propio tejado.

Tal vez sea un poco ególatra el ejemplo por mi condición de corito, pero en este aspecto Candelario es un ejemplo de actitud. Un municipio donde la diversidad de opiniones respecto a su modelo turístico es amplia, donde conviven ciudadanos con ideas contrapuestas que trascienden habitualmente a la política municipal (Parque Natural, ampliación estación de esquí, caza…) pero donde todos los habitantes son aduladores sin limites de las maravillas del pueblo tanto en foros, redes sociales, programas de televisión… logrando así que la proyección del municipio al exterior sea de auténtico lujo. Algo que más allá de destacar la vanidad de los candelarienses por nuestro magnifico pueblo, logra atraer no solo turistas, sino campañas publicitarias, concursos, cámaras de televisión… en definitiva todos ayudamos a generar una imagen que engrandece a la localidad como destino turístico.

Así, salvando las distancias, creo que Béjar debe mirar un poco a la sierra y copiar este modelo natural para todas las zonas que en mayor o menor medida optan a vivir del primer motor de España en la actualidad: El turismo.

Mi recomendación es clara y decidida: Si focalizamos las críticas en lo constructivo, sin pretender con ello dañar la labor que otros desempeñan. Si aprendemos a conocer lo que tenemos y así aprendemos a valorarlo. Si somos conscientes que no solo tenemos que buscar nuestro propio beneficios, sino que el esfuerzo de otros nos repercutirá también positivamente a nosotros y viceversa… será el principio para que Béjar camine un paso más para convertirse en una ciudad de referencia turística.

Tenemos que acabar con el rodillo de la crítica pública para avanzar hacia ensalzar los valores positivos de los que goza Béjar. ¿Crees que no los tiene?, simplemente no los conoces.

  • Béjar está rodeada de un espacio natural inigualable y es eje vertebrador de la Ruta de la Plata.
  • La antigua ciudad textil rezuma historia en cada rincón de sus calles. Muestra de ello está recogido en sus seis museos de talla internacional.
  • La Villa Renacentista de El Bosque (Siglo XVI), el Palacio Ducal, la Plaza de Toros más antigua del mundo (año 1667), sus murallas, la cámara oscura, el Teatro Cervantes o el Convento San Francisco son monumentos que marcan un pasado que debemos conocer y conservar.
  • Béjar es la capital salmantina del deporte no solo por ser un magnifico enclave para la práctica de múltiples disciplinas, sino por gozar de un calendario de actividades y competiciones que se prolonga todo el año y del que sentirse muy orgullosos.
  • La vieja ciudad rezuma la más variada gama de actos culturales que caminan desde el Corpus Christi al Festival Internacional de Blues pasando por el Día del Calderillo o el Abejarock.
  • La cabeza de comarca puede sacar pecho de una gastronomía de autentica envidia que se degusta en los más de 30 restaurantes de alto nivel con los que cuenta la ciudad.
  • También es cuna de grandes bejaranos ilustres como el escultor Mateo Hernández, el filósofo Nicomedes Martín Mateos, atletas como Cubino, los hermanos Heras, el paralímpico Enrique Sánchez-Guijo…

Estoy seguro que todos y todas atesorareis muchos más motivos con los que ayudar a potenciar la imagen de la ciudad. No os los guardéis, compartirlos!!!

 
 

Página 1 de 11

Encuesta

Como observa la situación laboral en Béjar...




 
Joomla Templates and Joomla Extensions by JoomlaVision.Com
  • Una opinión de Miguel Rodero (el pájaro)

Tenemos 93 invitados conectado(s)