Red Purple Black

La U.D. Salamanca de la temporada 97/98

PDFImprimirE-mail

El Club de Fútbol Salmantino está peleando por salvar la categoría. El año pasado logró el ascenso a 2ªB y este, como era de esperar, está siendo un año de sufrimiento en el que los objetivos son la salvación -casas de apuestas como 888Sport.es y otras similares lo ven como uno de los candidatos al descenso- y consolidar un proyecto que volvió a nacer en 2013 después de que  desapareciera la histórica Unión Deportiva Salamanca. Desde el club se espera que con trabajo, dedicación y mucha paciencia, un equipo de la tierra pueda volver a saborear las mieles de la Primera División como ya hiciera el mítico Salamanca de la 97/98, donde jugaron los siguientes hombres.

El portero era Bogdan Stelea. Sobrio y aspecto duro, solo encajó 33 goles en 30 partidos, una cantidad extraordinaria para un equipo que parecía condenado al descenso a comienzos de aquella temporada. Fue 91 veces internacional con Rumanía. A su sustituto, Aizpurúa, no le fue tan bien y encajó 13 goles en los 8 partidos que jugó.

La defensa se mostró muy sólida durante toda la temporada. Korino, un jugador bastante versátil, fue el hombre más importante de una zaga formada por hombres duros y contundentes como Loren, el italiano Marco Lanna, que llegó procedente de la Roma, o el croata Dubravko Pavlicic que fue expulsado en dos ocasiones. Apuntalaron el rendimiento de la zaga dos laterales, el canterano Sito, muy querido por la afición, y el portugués Paulo Torres que aportaba profundidad en el costado izquierdo.

Viendo el centro del campo, con el filtro de los años, uno entiende cómo fue posible que una condenada de antemano U.D. Salamanca pudiera mantener la categoría. El auténtico líder del equipo era Everton Giovanella, un perfecto conocedor del oficio de centrocampista. Gran recuperador y trabajador, perdía pocos balones en una zona del campo que es vital. Giovanella haría carrera más tarde en el Celta. Desgraciadamente se le recordará más por lesionar de gravedad a Manuel Pablo que por sus virtudes futbolísticas. Al brasileño le acompañaba Taira, un jugador de muy buen nivel técnico. El portugués aportaba claridad al juego del equipo. En el costado derecho estaba el fajador y comodín Edu Alonso y por la izquierda, una de las estrellas del equipo, Martín Vellisca. Su velocidad endiablada, su desborde y su verticalidad fueron fundamentales para mantener la categoría. RogérioZegarraIturrino fueron habituales hombres de refresco para la media pero no tuvieron la importancia del rumano Gabriel Popescu que en los 15 partidos que disputó consiguió anotar 5 goles que fueron vitales para los salmantinos.

El auténtico salvador del equipo aquel año fue Pauleta. El portugués dejó al equipo en Primera gracias a sus 15 goles, unas cifras de primerísimo nivel. Pauleta no era un virtuoso. Lo suyo era vivir por y para el remate, y eso lo hacía de maravilla. Además era el primero en contribuir a la hora de defender. Walter “Cuqui” Silvani era su pareja de baile en la punta del ataque. El argentino ayudó al equipo con 6 goles, mucho trabajo y juego de espaldas. El revulsivo era César Brito, ídolo de la hinchada helmántica. Cada vez que salía al campo, cumplía. Contribuyó al objetivo del equipo con 7 valiosos goles.

Aquel Salamanca salvó la categoría finalizando 15º en la tabla.

Encuesta

¿Tiene decidido su voto para las próximas elecciones municipales?



 
Joomla Templates and Joomla Extensions by JoomlaVision.Com
  • Una opinión de Miguel Rodero (el pájaro)

Tenemos 42 invitados conectado(s)